Nuestro blog

Con este blog queremos dar a conocer a los lectores las grandes alteraciones que sufre la sociedad actual por obra y gracia del progreso. Son enfermedades que están potencialmente en quienes las sufren y se manifiestan, generalmente, por primera vez cuando el afectado recibe un shock, sea del tamaño que sea.

Tratamos de crear un punto de encuentro e información para esas personas que padecen algún tipo de trastorno psicológico, pero también para sus familiares. Ante estas enfermedades no estás solo, todo está In Mente.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Drogadicción: cuando dejas de controlar

La drogadicción es un problema que afecta hoy en día a todas las sociedades. Ees una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales. Producen alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son muy diversos y dependen del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Entre los efectos secundarios pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.
La dependencia física o psíquica de las drogas puede llegar a ser muy fuerte. No hay un motivo concreto por el que se comienzan a tomar estas sustancias, entre ellos aparecen los de intensificar las emociones, entrar en el mundo de las drogas por problemas personales, buscando en ellas un refugio al igual que ocurre con el alcohol, por envalentonarse delante de los demás... Todos estos aspectos terminan con la frase de yo controlo. Esta frase es muy usada cuando se le recrimina a alguien su excesivo consumo de alguna sustancia. Esa adicción les hace creer que pueden dejarlo cuando quieran, y no es así. Se requiere mucha ayuda y mucho apoyo para poder dejarlo. Existen numerosas asociaciones que luchan por eliminar este problema, entre ellas Proyecto Hombre en esta asociación pelean por hacer que los individuos que acuden a ellos dejen de depender de estas sustancias. Los métodos a seguir son muchos entre ellos están la charlas con los drogodependientes, a las que deben acudir con un familiar, quitarles todo el acceso a su dinero teniendo que recurrir a otro para poder adquirir cualquier cosa que deseen... Hay ocasiones en las que las familias recurren al internamiento en clínicas especializadas, donde pueden estar más controlados y no tienen acceso a la calle, que es donde se encuentra su foco de racaimiento.
Pero para poder acceder a estos métodos es muy importante que el implicado tenga el pleno deseo de dejar de consumir esas sustancias, sin una iniciativa del propio afectado es imposible conseguir ningún resultado.
Se trata de un tratamiento largo, que requiere muchísimo esfuerzo por todas las partes y el apoyo de la familia sobre todo. Además está tambien el incoveniente que hay que introducirlos de nuevo en un entorno social en el que pueden tener de nuevo acceso a esas sustancias. Lo princpipal por tanto es conseguir desarrollarles una mayor personalidad para evitar que vuelvan caer de nuevo y enseñarles a decir NO.
En cuanto a las personas que la consumen somos muy propensos a catalogar a la gente que sufre esta enfermedad, siempre la asociamos a grupos excluidos socialmente y de pocos recursos, pero hay mucha gente que aparentemente tiene un aspecto diferente y en realidad también consume. Esta tan extendida que nos sorprendería descubrir quien la padece.
La droga no es un juego, puede llegar a matar, por lo tanto lo más importante es no caer en ella, saber decir que no y evitar dejarnos influir por las personas que cuentan maravillas sobre sus efectos, ya que todos tienen problemas secundarios.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Ana y Mía: dos amigas mortales

No son pocas las adolescentes que buscan refugio y consejo en Ana y Mía. Ana no es otra que la mismísima anorexia, mientras que Mía es su no menos temible enfermedad análoga, la bulimia. Esta amistad platónica que vincula a las pacientes con sus dolencias resulta de lo más destructiva, pues a través de innumerables blogs que deambulan por la red libremente numerosas jóvenes realizan escalofriantes consultas acerca de cómo resistir mejor sus ayunos y adelgazar más rápidamente.

Estas dos misteriosas “amigas” establecen incluso reglas para que sus “princesa
s” pierdan el máximo número de kilos en el menor tiempo posible a través de una especie de decálogo que incluyen dogmas tan descabellados como “cuando te veas en el espejo repítete una y otra vez que estás gorda”, “cuando vayas de compras pruébate ropa dos tallas mas chicas que la tuya, así te sentirás motivada a no comer y entrar en ellas”, o “adelgaza mínimo un kilo para tres días”. Incluso estas normas se extienden a cómo mentir de forma más eficaz a la familia mediante consignas tales como “si no sabes como deshacerte de tus amigas solo diles que ya comiste y que estas llenísima desde el primer momento en que las veas, ahora si tienes que pasar con ellas todo el día como yo en ocasiones, en la mañana diles que te comiste un gran desayuno que ya no te cabe ni un pedacito mas de pan y en el almuerzo diles que mejor almuerzas en tu casa porque si almuerzas en el colegio o en la universidad luego vas a comer otra vez en tu casa y vas salir comiendo doble y que no quieres eso que prefieres esperar”.

El poder de convocato
ria de estos blogs aumenta hasta tal punto que algunos de ellos están a poco de convertirse en auténticas redes sociales donde las chicas intercambian sus logros y sus fracasos del día a día en su guerra contra la comida. Estos foros están repletos de comentarios en los que hacen referencia a sus tácticas de adelgazamiento e incluso se autoflagelan comentando lo mal que se sienten por no haber resistido la tentación de comer.

Para sobrellevar mejor la ausencia de alimento, la ansiedad y los mareos apelan frecuentemente a lo que ellas denomina
n “thinspiration”, basada en esqueléticos ideales de belleza a las que llaman “thinspos”. Cada “thinspo” significa para ellas un halo de esperanza, pues suele tratarse de una fotografía de alguna modelo o, en su defecto, una joven que padece de la misma dolencia. También son muchas las encuestas que estiman datos tan delirantes como el hecho de si qué huesos resulta más atractivo que se marquen. Toman estas imágenes como la meta a la que desean llegar, el reflejo de lo que luchan por ser a costa del precio que sea…a costa, en algunos casos, de la propia muerte.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuando se cierra la boca del estómago








Anorexia y bulimia. Definiciones de la Real Academia Española

• Anorexia (RAE)
Falta anormal de ganas de comer, dentro de un cuadro depresivo, por lo general en mujeres adolescentes, y que puede ser muy grave.


• Bulimia (RAE)
Gana desmesurada de comer, que difícilmente se satisface.


Sin embargo, cabe decir que la anorexia y la bulimia significan mucho más que lo que la RAE indica. Las definiciones anteriores no son más que un esbozo de lo que suponen estos dos trastornos alimenticios que, en demasiados casos, han conducido a sus pacientes a la muerte. Hablar de estas dolencias requiere acotar sus diferentes vertientes:


ANOREXIA
La anorexia es un trastorno alimentario que se caracteriza por la falta anormal de apetito, y que puede deberse a causas fisiológicas que desaparecen cuando cesa su causa; o bien a causas psicológicas, generalmente dentro de un cuadro depresivo –por lo general en mujeres y adolescentes–, y que puede ser muy grave.

Existen varios tipos de anorexia psicológica:

Anorexia nerviosa primaria: sólo existe el miedo a subir de peso.
Anorexia de tipo restrictivo: conocida como anorexia nerviosa, que limita severamente la ingestión de alimentos, especialmente de alimentos que contienen carbohidratos y grasa.
Anorexia nerviosa secundaria: consecuencia de una enfermedad psiquiátrica como la esquizofrenia o la depresión.
Purgativa y con ingesta compulsiva: también llamada bulimia; el que la sufre come en exceso y luego se induce el vómito y/o toma grandes cantidades de laxantes u otros purgantes.
Vigorexia: aquella en que el enfermo presenta una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal que le lleva a una adicción a la actividad física (en muchos casos, a la musculación).


BULIMIA
Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control mental. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas. Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

En función del tipo de purga que utilizan para compensar el atracón, existen los siguientes tipos de bulimia:

Tipo purgativo: cuando se utiliza como conducta compensatoria el vómito, (emesis), los laxantes, los diuréticos, enemas, jarabe de ipecacuana, o incluso la teniasis (infestación por Tænia solium), para eliminar lo más pronto posible el alimento del organismo.

Tipo no purgativo: Entre el 6% y el 8% de los casos de bulimia se llevan a cabo otras conductas compensatorias, como el ejercicio físico intenso, o no se hace nada o se hace mucho ayuno; es un método menos efectivo para contrarrestar y deshacerse de las calorías. El tipo no purgativo se da sólo en aproximadamente el 6-8% de los casos de bulimia, ya que es un método menos efectivo de eliminar del organismo un número tan elevado de calorías. Este tipo de bulimia suele manifestarse también en quienes presentan el tipo purgativo, pero es una forma secundaria de control del peso.

CAUSAS
La causa exacta de estas dos enfermedades no es conocida pero las investigaciones sugieren que una combinación de ciertos rasgos de la personalidad, patrones emocionales y de pensamientos, así como factores biológicos y ambientales.
Las personas que las sufren, con frecuencia, usan la comida como una manera de ganar un sentido de control cuando otras áreas de sus vidas están bajo mucho estrés o cuando se sienten abrumados. Los sentimientos de incompetencia, baja auto estima, ansiedad, rabia o soledad también podrían contribuir al desarrollo de este desorden.

Adicionalmente, las personas con desórdenes alimenticios podrían tener relaciones problemáticas o tener una historia de haber sufrido burlas respecto a su tamaño o peso. La presión de los amigos y una sociedad que identifica la esbeltez y la apariencia física con la belleza también puede tener un impacto en el desarrollo de estas dolencias.

Los desórdenes alimentarios también podrían tener causas físicas. Los cambios en las hormonas que controlan la manera como el cuerpo y la mente mantienen el humor, el apetito, los pensamientos y la memoria, también podrían fomentarlos. En el caso de la anorexia nerviosa, que tiende a correr en las familias, también sugiere que la susceptibilidad a este desorden podría ser heredada.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Depresión: de la tristeza pasajera a la desolación


En muchas ocasiones nos sentimos tristes sin saber por qué. Para saber si tenemos o no depresión debemos discernir si es por un período corto de tiempo o por uno más largo. En este segundo caso se trataría de un estado depresivo.

Es una de las enfermedades con peor tratamiento, ya que la curación puede tardar años en llegar o incluso toda la vida. Todo esto depende de la predisposición de quien la padece y de la ayuda que se le ofrezca. Entre los síntomas que presenta este trastorno mental se encuentran:

· Sentimiento persistente de tristeza, ansiedad, o vacío.

· Sentimiento de desesperanza o pesimismo.

· Sentimiento de culpa, inutilidad o impotencia

· Irritabilidad, inquietud

· Pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, incluso las relaciones sexuales

· Fatiga y falta de energía

· Dificultad para concentrarse, recordar detalles, y para tomar decisiones

· Insomnio, despertar muy temprano, o dormir demasiado

· Comer excesivamente o todo lo contrario, perder el apetito.

· Pensamientos suicidas o intentos de suicidio

· Dolores y malestares persistentes, como dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no se alivian incluso con tratamiento.

No existe un tratamiento milagro que la haga desaparecer, como ocurre cuando nos duele la cabeza y nos tomamos una pastilla. Entre las opciones que aparecen esta el tratamiento con antidepresivos, que ayudan al paciente a regular su ansiedad, pero también tienen efectos secundarios, como náuseas, dolores de cabeza o estreñimiento. Otra opción para depresiones de carácter más leve aparece la conocida como terapia del diálogo que consiste en reuniones con un especialista para que nos ayude a superar nuestro problema. Estas dos opciones son combinadas en muchas ocasiones. Cuando se trata de una depresión grave muchas veces se recurre a la terapia electroconvulsiva, que se trata de un tratamiento psiquiátrico en el cual se inducen convulsiones utilizando la electricidad, este método ha sido muy criticado, pero la realidad es que está dando muy buenos resultados.

Entre los motivos por los que se da no se conoce una causa única conocida de la depresión. Más bien, ésta parece ser el resultado de una combinación de factores genéticos, bioquímicos, y psicológicos. Se indica que los trastornos del cerebro provocan dichas enfermedades, las personas que la padecen lucen un cerebro distinto, cuando se les realizan resonancias magnéticas, a las personas que no lo tienen. Generalmente esto suele dar por la muerte de un familiar, una ruptura sentimental, una mala relación con algún familiar, por problemas económicos, despidos del trabajo... e incluso en algunas ocasiones por cosas que parecen unas tonterías para quienes estamos bien, pero que en una persona propensa a ello pueden provocarle una gran depresión. Uno de los mayores problemas que tienen es que en muchas ocasiones quienes les rodean no alcanzan a comprender su problema. Muchas veces la soledad de estas personas puede llevarlas al suicidio, por ello se trata de una enfermedad con muy difícil tratamiento.

Aquí dejamos una serie de medidas que podemos tomar para ayudar a alguien cercano que se encuentre así:

· Ofrecer apoyo emocional, comprensión, paciencia, y ánimo.

· Entablar una conversación con él y escucharlo con atención.

· Nunca desacreditar los sentimientos que manifieste pero si señalar las realidades y ofrecer esperanza.

· No ignorar los comentarios acerca del suicidio y comunicarlos a los familiares, terapeuta, o médico.

· Animarlo a hacer cosas, salir, pasear...

· Recordarle que eso se pasa, con la ayuda del tratamiento y el paso del tiempo.

Si usted o algún familiar se encuentran en esta situación no duden en pedir ayuda, se puede salir, con mucho esfuerzo pero se sale.


viernes, 12 de noviembre de 2010

Manías que terminan obsesionando

La recién estrenada obra de teatro "Toc Toc" nace de la mano del director Esteve Ferrer y narra la historia de seis personajes con Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) que se conocen mientras esperan en la consulta de su psiquiatra. Tras visionar la comedia, seguro que muchos espectadores se han dado cuenta de que también tienen algún tipo de costumbre o manía que podría llegar a considerarse una enfermedad.

El trastorno obsesivo compulsivo aparece cuando una persona repite constantemente unos comportamientos determinados que no son propios de la vida cotidiana, o bien que se obsesiona profundamente con realizar una vez tras otra alguna acción que no debería ser realizada tan asiduamente.

El individuo que la sufre experimenta primero una fase de obsesión, la cual hace que sienta la necesidad de efectuar cierta actividad sin cesar. Por su mente se pasean sin control ideas e imágenes que él concibe como urgentes y necesarias, pero que en realidad no son más que “falsas necesidades” que crea su propio cerebro. Dependiendo de cada uno, estos pensamientos serán más o menos frecuentes, lo que se traduce en más o menos molestos. Esta etapa hace que el afectado se sienta nervioso y atemorizado, respondiendo con la realización de estos comportamientos rutinarios que ejecutan de acuerdo a unas reglas internas. Esta es la que se conoce como fase compulsiva y culmina con la realización de la acción que tanto le obsesiona, normalmente siguiendo un ritual propio, que hace que su ansia y sus nervios se calmen por un breve período de tiempo. Cuando el miedo resurge de nuevo en la conciencia del individuo, este se siente obligado a repetir la rutina, entrando así en un bucle sin fin que termina convirtiéndose en su peor pesadilla.


Entre las obsesiones más comunes destacan:

  • Miedo a los gérmenes: lavarse excesivamente las manos, los dientes, el cuerpo o no tocar las cosas públicas por miedo a contagiar alguna enfermedad.
  • Necesidad de limpiar una y otra vez.
  • Preocupación con el orden, el equilibrio y la simetría.
  • Necesidad de realizar un determinado ritual, sin el cual la persona no puede continuar tranquilo: tocar determinados objetos o andar siempre por las líneas.
  • Preocupación de no haber realizado correctamente una tarea, incluso cuando el individuo se ha asegurado de que está bien.
  • Pensar constantemente en las mismas imágenes, palabras o números.
  • Asegurarse una y otra vez de que las cosas están como deberían: puertas, armarios y grifos cerrados o aparatos eléctricos apagados.
  • Miedo de hacerle daño a un ser querido, sea con palabras o con hechos.

Este tipo de trastornos de ansiedad pueden superarse con facilidad si se proporciona la terapia y los medicamentos adecuados, que suelen ser bastante eficaces. Los primero que se debe hacer es acudir al médico para que examine las patologías, quien, siempre que lo considere oportuno, puede enviar al paciente a algún especialista, un psicólogo o un psiquiatra, quien le administrará la terapia y los fármacos adecuados para terminar con el problema. Normalmente, se suele tratar con antidepresivos y ansiolíticos, que controlan la ansiedad, el estrés y los nervios. En ocasiones pueden aparecer leves efectos secundarios derivados de la toma de estos medicamentos, pero lo normal es que en un par de semanas los síntomas comiencen a desaparecer.


A continuación os dejo un video en el que aparecen tres conocidísimas películas protagonizadas por individuos que padecen distintos TOC.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

De pasatiempo a enfermedad: el consumo de alcohol

Cada fin de semana millones de jóvenes inundan calles y parques españoles con bebidas alcohólicas que no dudan en consumir en grandes dosis a modo de entretenimiento. La bebida la obtienen sin problemas en cualquier tienda asiática de alimentación que no le pone ningún impedimento a la hora de adquirirlas. Esto se traduce en un mayor consumo, ya que hay una mayor disponibilidad de la sustancia. Sin embargo, lo que para estos jóvenes es un simple pasatiempo puede terminar convirtiéndose en un grave problema para ellos y para la sociedad en general.

Un reciente estudio británico publicado en la revista médica “The Lancet”, tras haber analizado los costes y consecuencias de 20 de las drogas más conocidas, ha concluido que el alcohol es la más dañina de todas, pues no solo afecta al individuo que lo ingiere sino también a su familia y amistades. Al estar considerada como una droga blanda, su consumo está mucho más extendido en nuestra sociedad que el de muchas drogas duras como la heroína o el crack.

Todos podemos comprobar que este problema se ve incrementado cada año, tanto en España como en el resto del mundo. Según una encuesta realizada por ESTUDEN en 2008, la edad con la que los adolescentes comienzan a beber está situada entre los 13 y los 14 años. Los principales motivos por los que lo hacen suelen ser para divertirse, probar, olvidarse de sus problemas, para sentirse mayores o, simplemente, porque sus amigos también beben. Además, con el alcohol pierden la vergüenza y eso les lleva a conocer nuevas amistades.

En los adultos la situación varía, convirtiéndose en la base de su consumo los conflictos con la sociedad, que producen ansiedad, estrés, infelicidad, depresión o baja estima personal. La ingesta moderada de bebidas alcohólicas no supone un problema en la mayor parte de las personas mayores de 20 años, pero cuando el individuo se esconde para beber, lo hace sin compañía, siente una necesidad compulsiva de ingerir alcohol o busca cualquier pretexto para hacerlo, puede afirmarse que depende de esta sustancia y tiene realmente un problema.

Entendemos, pues, por alcoholismo la enfermedad ocasionada por el abuso de bebidas alcohólicas que vuelve a una persona incapaz de vivir sin consumirlas diariamente. Cuando se trata de un trastorno crónico es muy grave y puede producir otras muchas enfermedades que afectan a la salud física, mental, social, a nuestras emociones y a nuestras relaciones laborales.

La primera fase de esta enfermedad es que el cuerpo se vuelve mucho más tolerante a la bebida, pudiendo consumir una cantidad mayor de esta sustancia. Estas personas son capaces de ingerir grandes dosis de alcohol antes de que se noten los efectos negativos. Después de la tolerancia aparecen los lapsus de memoria, también conocidos como lagunas mentales, que son los culpables de que el individuo no recuerde muchas de las cosas que hizo mientras estaba bajo los efectos del alcohol. Otras etapas que experimenta el alcohólico es la pérdida de la capacidad para razonar, del equilibrio y de sus reflejos.

Las repercusiones ligadas a esta enfermedad se reflejan tanto en el consumidor como en las personas que lo rodean. A nivel individual, nos encontramos con peligrosas enfermedades como la cirrosis hepática (en el hígado), daños en el páncreas, en el riñón o en el cerebro, problemas de erección, en el cerebro o cánceres digestivos (boca, esófago, estómago, colon…). En la sociedad las consecuencias pueden ser mortales, ya que provoca numerosos accidentes de tráfico y laborales, malos tratos o pérdida de amistades.

Para acabar con esta enfermedad, lo primero que debe hacer el interesado es aceptar que tiene un problema con el alcohol. Tras esto, es aconsejable que acuda a grupos de autoayuda como “alcohólicos anónimos”, a cuyas reuniones puede asistir en solitario o con familiares o amigos que le ayuden a superar su adicción.

Vigorexia, cuando el ejercicio se convierte en una adicción


La obsesión por conseguir un cuerpo diez está cada día más presente en los jóvenes del siglo XXI, algo que puede estar motivado por la influencia que tiene la televisión en la inmensa mayoría de la población. Tanto hombres como mujeres de todas las edades quieren verse perfectos sin importarles el precio que tengan que pagar por ello. En unos casos, este precio es meramente económico, ya que pasando por el quirófano muchos pueden llegar a sentirse satisfechos con su cuerpo; en otros, el coste puede ir mucho más lejos, llegando a dejar peores cicatrices que un bisturí.

La vigorexia o “complejo de Adonis “ es ese trastorno emocional que hace que uno perciba su propio cuerpo de un modo muy diferente a como realmente es. Sucede algo similar a cuando se padece anorexia, pero en este desorden se produce en la mente la sensación de que no se posee la musculatura suficiente.

Por este motivo, las personas que la sufren sienten una necesidad insaciable de realizar cualquier tipo de ejercicio físico. Bien es sabido que en cantidades moderadas el ejercicio hace que mejore nuestra salud y nos ayuda a mantenernos en forma. Sin embargo, es una de esas cosas que pueden llegar a ser muy perjudiciales si se abusa excesivamente de ellas.

Esta adicción suele ser más frecuente en varones, los cuales asocian la belleza con el aumento de masa muscular, realizan ejercicio una gran cantidad de horas diarias y se obsesionan con ingerir alimentos que contengan cantidades ingentes de proteínas para así aumentar su musculatura. En muchas ocasiones, esto no les parece suficiente y deciden acelerar el proceso con anabolizantes y esteroides, lo cual puede llegar a provocar enfermedades y serios problemas cardíacos o fértiles. Con la práctica de tanto deporte, se eliminan demasiadas grasas y se consumen alimentos proteínicos en exceso, lo que obliga al hígado a realizar más trabajo de lo normal.

Como consecuencia, el cuerpo de estos enfermos se desproporciona y llegan a obtener un volumen de musculatura exagerado que no guarda ninguna relación con su tamaño real ni con el de su cabeza. Además, al tener que soportar el esqueleto mucho más peso del que debería, se experimentan problemas en las articulaciones y en los huesos, se acortan los tendones y la persona se vuelve menos ligera y, por lo tanto, menos ágil. El problema se agrava aún más cuando ellos mismos siguen percibiéndose como personas débiles, sin músculo alguno, y se esfuerzan cada día más por incrementar su musculatura.

Alzheimer: el fin anunciado


Cada día son más las personas que se ven afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa, y ahora ya no sólo aparece en la vejez, como la asociaban los griegos, sino que se dan casos en gente cada vez más joven. Los síntomas son calros, pérdida de memoria y de otras capacidades mentales. Es una enfermedad terminal y suele aparecer a los 65 años, aunque cada vez lo hace en gente más joven.

Las causas por las que aparece esta enfermedad mental son aún desconocidas. Hay quien las asocia a otro tipo de síntomas previos, como pueden ser la diabetes, enfermedades cardivasculares o incluso el tabaquismo influyen para que esta enfermedad se desarrolle con mayor facilidad. La genética también es otro factor que produce que se padezca con más facilidad, la mayor parte de los pacientes con Alzheimer han tenido familiares con el mismo problema.
En cuanto a la prevención de esta enfermedad, no existen estudios veraces que certifiquen que comportamientos se deben cambiar para conseguirlo, los estudios preliminares realizos hablan de realizar una dieta mediterránea, y mantener la mente activa y ocupada ayudan a que su desarrollo sea más limitado.
El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante el estudio de los pacientes, se les somete a controles de memoria, análisis de sangre y escaner. No existe una prueba pre mortem que determine con una fiabilidad de más del 85% que se padece dicha enfermedad. Generalmente se emplean pruebas que lo certifican a través del tejido cerebral que se obtienen en la autopsia. El promedio de vida de un paciente con Alzheimer es de 7 a 10 años.

En cuanto al tratamiento, existen cuatro medicamentos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration) para el tratamiento del Alzheimer.
El donepezilo (Aricept®), la rivastigmina (Exelon®) y la galantamina (Razadyne®) se usan para tratar el Alzheimer de grado leve a moderado (el donepezilo también puede ser usado para le enfermedad de Alzheimer de grado severo).
La memantina (Namenda®) s
e usa para tartar el Alzheimer de grado moderado a severo. Estas drogas funcionan regulando a los neurotransmisores (los agentes químicos que transmiten mensajes entre las neuronas). Dichas drogas pueden ayudar a mantener las habilidades relacionadas al pensamiento, a la memoria y al habla, y ayudar con ciertos problemas del comportamiento. Sin embargo, estas drogas no cambian el proceso subyacente de la enfermedad y es posible que solamente ayuden desde unos pocos meses a unos pocos años.

A pesar de estos médicamentos, la mejor ayuda es la que se encuentra en la familia, aunque esto es un círculo vicioso, ya que la familia proporciona ayuda al enfermo y esta es la que luego necesita ayuda. El cuidado de pacientes con esta enfermedad lleva una carga emocional, física y económica muy grande. Por eso en la mayor parte de las ocasiones se opta por internarlos en centros especializados donde les den la ayuda que necesitan.

No obstante, aún con todos estos impedimentos, se puede vivir con esta enfermedad, lo más importante es no perder la esperanza aunque esto sea lo más difícil. Con los avances que van apareciendo, como la medicina regenerativa (se trata de inyectar en el cerebro del paciente células madre embrionarias o adultas para intentar detener el deterioro cognitivo) con la que ya se están consiguiendo grandes avances.
Por tanto sólo queda esperar a que surjan nuevas investigaciones, y mientras tanto tener paciencia y seguir adelante.




Para más ayuda:

  • http://www.afal.es