Nuestro blog

Con este blog queremos dar a conocer a los lectores las grandes alteraciones que sufre la sociedad actual por obra y gracia del progreso. Son enfermedades que están potencialmente en quienes las sufren y se manifiestan, generalmente, por primera vez cuando el afectado recibe un shock, sea del tamaño que sea.

Tratamos de crear un punto de encuentro e información para esas personas que padecen algún tipo de trastorno psicológico, pero también para sus familiares. Ante estas enfermedades no estás solo, todo está In Mente.

Mostrando entradas con la etiqueta vigorexia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vigorexia. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de enero de 2011

Vigorexia y esteroides, una mezcla explosiva



Cuerpos extremadamente voluminosos, hombres obsesionados con su apariencia física, abuso de esteroides y la mezcla explosiva de estos factores son los temas en torno a los cuales gira el documental “Músculos al extremo”. Tomando como ejemplo la vida de personas como Gregg Valentino, consigue reflejar las graves consecuencias que sufre un cuerpo atiborrado de esteroides y una mente en la que puede leerse la palabra "vigorexia".
Parece confirmarse que, del mismo modo que las chicas sueñan con estar tan delgadas como sus muñecas, cada vez son más los chicos que pasan horas en el gimnasio intentando conseguir los músculos de sus action men (que, dicho sea de paso, son cada día más grandes).

Entre los hombres entrevistados en el video, Gregg Valentino es el que más llama la atención. Conocido mundialmente por tener los bíceps más grandes del planeta (casi 70 centímetros), él siempre se ha sentido un hombre grande en un cuerpo pequeño, con un enorme deseo de destacar sobre los demás, de que lo miren y de llamar la atención. Por este motivo comenzó a obsesionarse con su cuerpo, entrenando día a día durante 23 años. Pasado ese tiempo, necesitaba algo más, y eso lo encontró en los esteroides; primero en pequeñas cantidades, pero pronto se convirtieron en cantidades mucho mayores. Desgraciadamente, el consumo de estas sustancias y su anhelo por ser el hombre más grande y más fuerte de la Tierra le jugaron una mala pasada e hicieron que sus bíceps estallaran. Sin embargo, a pesar de todos los baches de los que tuvo que salir Gregg, muchos adolescentes siguen considerándolo hoy en día como un héroe, un prototipo de hombre al que sueñan con parecerse en un futuro no muy lejano, aunque para ello deban de consumir sustancias que perjudiquen seriamente su cuerpo.
Arnold Schwarzenegger y Steve Michalik fueron dos modelos a imitar por muchos jóvenes durante los años 70, cuando Steve logró obtener el título de Mister Universo gracias a sus voluminosos músculos. Experimentó las consecuencias del consumo de esteroides cuando comenzó a expulsar sangre junto su orina, debido a que su hígado se estaba disolviendo, pues estaba repleto de tumores provocados por estas sustancias. A pesar de parecer muy fuertes por fuera, por dentro estos hombres se estaban pudriendo, lo que se tradujo en varios ataques cardíacos y alguna que otra intervención quirúrgica.
¿Las malas experiencias de sus ídolos influirán en las nuevas generaciones que se obsesionan tanto o más que ellos con su cuerpo? Todo parece indicar una respuesta negativa. En el documental aparece un adolescente que afirma estar dispuesto a pagar cualquier precio para ser el mejor, incluyendo acné, paradas cardíacas, infertilidad, infecciones o, incluso, la pérdida de familiares y amigos.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuando se cierra la boca del estómago








Anorexia y bulimia. Definiciones de la Real Academia Española

• Anorexia (RAE)
Falta anormal de ganas de comer, dentro de un cuadro depresivo, por lo general en mujeres adolescentes, y que puede ser muy grave.


• Bulimia (RAE)
Gana desmesurada de comer, que difícilmente se satisface.


Sin embargo, cabe decir que la anorexia y la bulimia significan mucho más que lo que la RAE indica. Las definiciones anteriores no son más que un esbozo de lo que suponen estos dos trastornos alimenticios que, en demasiados casos, han conducido a sus pacientes a la muerte. Hablar de estas dolencias requiere acotar sus diferentes vertientes:


ANOREXIA
La anorexia es un trastorno alimentario que se caracteriza por la falta anormal de apetito, y que puede deberse a causas fisiológicas que desaparecen cuando cesa su causa; o bien a causas psicológicas, generalmente dentro de un cuadro depresivo –por lo general en mujeres y adolescentes–, y que puede ser muy grave.

Existen varios tipos de anorexia psicológica:

Anorexia nerviosa primaria: sólo existe el miedo a subir de peso.
Anorexia de tipo restrictivo: conocida como anorexia nerviosa, que limita severamente la ingestión de alimentos, especialmente de alimentos que contienen carbohidratos y grasa.
Anorexia nerviosa secundaria: consecuencia de una enfermedad psiquiátrica como la esquizofrenia o la depresión.
Purgativa y con ingesta compulsiva: también llamada bulimia; el que la sufre come en exceso y luego se induce el vómito y/o toma grandes cantidades de laxantes u otros purgantes.
Vigorexia: aquella en que el enfermo presenta una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal que le lleva a una adicción a la actividad física (en muchos casos, a la musculación).


BULIMIA
Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control mental. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas. Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

En función del tipo de purga que utilizan para compensar el atracón, existen los siguientes tipos de bulimia:

Tipo purgativo: cuando se utiliza como conducta compensatoria el vómito, (emesis), los laxantes, los diuréticos, enemas, jarabe de ipecacuana, o incluso la teniasis (infestación por Tænia solium), para eliminar lo más pronto posible el alimento del organismo.

Tipo no purgativo: Entre el 6% y el 8% de los casos de bulimia se llevan a cabo otras conductas compensatorias, como el ejercicio físico intenso, o no se hace nada o se hace mucho ayuno; es un método menos efectivo para contrarrestar y deshacerse de las calorías. El tipo no purgativo se da sólo en aproximadamente el 6-8% de los casos de bulimia, ya que es un método menos efectivo de eliminar del organismo un número tan elevado de calorías. Este tipo de bulimia suele manifestarse también en quienes presentan el tipo purgativo, pero es una forma secundaria de control del peso.

CAUSAS
La causa exacta de estas dos enfermedades no es conocida pero las investigaciones sugieren que una combinación de ciertos rasgos de la personalidad, patrones emocionales y de pensamientos, así como factores biológicos y ambientales.
Las personas que las sufren, con frecuencia, usan la comida como una manera de ganar un sentido de control cuando otras áreas de sus vidas están bajo mucho estrés o cuando se sienten abrumados. Los sentimientos de incompetencia, baja auto estima, ansiedad, rabia o soledad también podrían contribuir al desarrollo de este desorden.

Adicionalmente, las personas con desórdenes alimenticios podrían tener relaciones problemáticas o tener una historia de haber sufrido burlas respecto a su tamaño o peso. La presión de los amigos y una sociedad que identifica la esbeltez y la apariencia física con la belleza también puede tener un impacto en el desarrollo de estas dolencias.

Los desórdenes alimentarios también podrían tener causas físicas. Los cambios en las hormonas que controlan la manera como el cuerpo y la mente mantienen el humor, el apetito, los pensamientos y la memoria, también podrían fomentarlos. En el caso de la anorexia nerviosa, que tiende a correr en las familias, también sugiere que la susceptibilidad a este desorden podría ser heredada.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Vigorexia, cuando el ejercicio se convierte en una adicción


La obsesión por conseguir un cuerpo diez está cada día más presente en los jóvenes del siglo XXI, algo que puede estar motivado por la influencia que tiene la televisión en la inmensa mayoría de la población. Tanto hombres como mujeres de todas las edades quieren verse perfectos sin importarles el precio que tengan que pagar por ello. En unos casos, este precio es meramente económico, ya que pasando por el quirófano muchos pueden llegar a sentirse satisfechos con su cuerpo; en otros, el coste puede ir mucho más lejos, llegando a dejar peores cicatrices que un bisturí.

La vigorexia o “complejo de Adonis “ es ese trastorno emocional que hace que uno perciba su propio cuerpo de un modo muy diferente a como realmente es. Sucede algo similar a cuando se padece anorexia, pero en este desorden se produce en la mente la sensación de que no se posee la musculatura suficiente.

Por este motivo, las personas que la sufren sienten una necesidad insaciable de realizar cualquier tipo de ejercicio físico. Bien es sabido que en cantidades moderadas el ejercicio hace que mejore nuestra salud y nos ayuda a mantenernos en forma. Sin embargo, es una de esas cosas que pueden llegar a ser muy perjudiciales si se abusa excesivamente de ellas.

Esta adicción suele ser más frecuente en varones, los cuales asocian la belleza con el aumento de masa muscular, realizan ejercicio una gran cantidad de horas diarias y se obsesionan con ingerir alimentos que contengan cantidades ingentes de proteínas para así aumentar su musculatura. En muchas ocasiones, esto no les parece suficiente y deciden acelerar el proceso con anabolizantes y esteroides, lo cual puede llegar a provocar enfermedades y serios problemas cardíacos o fértiles. Con la práctica de tanto deporte, se eliminan demasiadas grasas y se consumen alimentos proteínicos en exceso, lo que obliga al hígado a realizar más trabajo de lo normal.

Como consecuencia, el cuerpo de estos enfermos se desproporciona y llegan a obtener un volumen de musculatura exagerado que no guarda ninguna relación con su tamaño real ni con el de su cabeza. Además, al tener que soportar el esqueleto mucho más peso del que debería, se experimentan problemas en las articulaciones y en los huesos, se acortan los tendones y la persona se vuelve menos ligera y, por lo tanto, menos ágil. El problema se agrava aún más cuando ellos mismos siguen percibiéndose como personas débiles, sin músculo alguno, y se esfuerzan cada día más por incrementar su musculatura.