Nuestro blog

Con este blog queremos dar a conocer a los lectores las grandes alteraciones que sufre la sociedad actual por obra y gracia del progreso. Son enfermedades que están potencialmente en quienes las sufren y se manifiestan, generalmente, por primera vez cuando el afectado recibe un shock, sea del tamaño que sea.

Tratamos de crear un punto de encuentro e información para esas personas que padecen algún tipo de trastorno psicológico, pero también para sus familiares. Ante estas enfermedades no estás solo, todo está In Mente.

Mostrando entradas con la etiqueta anorexia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anorexia. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2011

La anorexia puede aparecer desde la lactancia

Aunque resulte difícil de creer, los niños también resultan víctimas en algunas ocasiones de la anorexia. En concreto, se diferencian cuatro clases de anorexia infantil:
- La del lactante, por chocante que resulte este concepto, es poco frecuente y suele ir pareja a alguna otra enfermedad que cursa con este síntoma.
- La fisiológica está relacionada con una disminución de las necesidades del organismo del niño en el segundo año de vida, mientras los padres y abuelos mantienen la idea errada de que necesita la misma cantidad de alimentos que durante los primeros 12 meses.
- Por su parte, la psicógena se origina en virtud de trastornos internos o factores ambientales, tales como la imposición de una alimentación excesiva.
- Por último se encuentra la ya archiconocida anorexia nerviosa, que se presenta a partir de los 12 años de edad.

La dolencia puede presentarse a lo largo de cualquier etapa de la infancia, si bien es cierto que suele manifestarse en hijos o hermanos de personas anoréxicas u obesas, así como de padres excesivamente exigentes y perfeccionistas. Los niños modelo también son con frecuencia el blanco de la diana de esta enfermedad. Al igual que en los adultos, los primeros síntomas de la anorexia en los niños es la huida del espeluznante “castigo” que para ellos supone la obligación de comer. Los dolores abdominales, los vómitos, las escenas emocionales de la forma más diversa, malos hábitos como morderse las uñas, tartamudeo o incluso enuresis (incontinencia urinaria).

Las causas por las cuales un niño puede llegar a padecer anorexia se identifican en aquellos cuyas familias tratan obsesivamente de imponer una alimentación excesiva al niño o la niña, también por los que sienten una necesidad de llamar la atención de quienes los rodean, los espectadores de conflictos familiares o los que relacionan la silla de comer con un banco de acusados por malas conductas realizadas durante el día. Ya en el período adolescente, es innegable que muchos jóvenes se sienten obnubilados por el ideal de belleza que inunda las calles y las televisiones procedente del mundo de la moda.

La prevención puede realizarse mediante diversas conductas. Es importante hacer de la hora de comer un momento de felicidad y de comunicación en la familia y ser tolerantes con determinadas incorrecciones en cuanto a modales y comportamientos, así como respetar al niño o al adolescente como verdaderos seres humanos. Asimismo, en todo momento hay que demostrar que alimentarse es una necesidad vital para mantenernos saludables y es esencial hacer vivir a nuestros hijos una vida feliz en la que sus emociones estén acordes a su edad y temperamento.


Desgraciadamente, muchos niños se atormentan debido a la anorexia. La cantante Anahí habla en uno de sus conciertos de Marta, una niña española que no pudo aguantar por más tiempo su sufrimiento.

martes, 11 de enero de 2011

"Manorexia": la anorexia también alcanza a los hombres

Uno de cada diez casos de anorexia está protagonizado por hombres. Si bien la proporción es ínfima comparándola con la de las mujeres afectadas por esta dolencia, lo cierto es que el número de varones que la sufren crece tan lenta como constantemente en los últimos tiempos. Mientras que la aparición de esta enfermedad en las mujeres es ciertamente escandalosa debido a la rápida y extrema delgadez que presentan, en los hombres no se manifiesta tan fácilmente. Estos centran más su atención en el ejercicio físico que en las dietas restrictivas, tendiendo a la competitividad deportiva como forma de autocontrol. Asimismo, tanto hombres como mujeres presentan un claro carácter perfeccionista debido a su baja autoestima.

Cabe decir que el diagnóstico en los varones resulta mucho más difícil de diagnosticar que en las mujeres, en las cuales los efectos de la enfermedad pueden verse a simple vista. Los hombres sin embargo pueden seguir viéndose sanos y fuertes cuando en realidad no lo están, sin dar lugar a ningún tipo de sospecha. Si a ello se le suma que también son más reacios a pedir ayuda que las mujeres tratando de evitar así el más mínimo síntoma de debilidad, la situación puede tornarse si cabe más compleja y ardua de combatir.

Los principales síntomas de la anorexia masculina son los siguientes:
- Pérdida de peso
- Necesidad de hacer ejercicio todo el tiempo
- Obsesión por el estado físico
- Miedo a engordar
- Pérdida de apetito
- Cansancio, fatiga
- Vómitos y uso de laxantes o pastillas para adelgazar
- Cambios de humor repentinos
- Comportamiento perfeccionista

Los especialistas recomiendan que en el caso de que se materialicen dichos indicios, es imprescindible su tratamiento con el fin de que comiencen su recuperación lo más pronto posible.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Un documental que lucha contra la anorexia

“Enfrentarse a la anorexia” es un reciente documental realizado por la holandesa Jessica Villerius con el que trata de reflejar la vida de una serie de jóvenes que intentar vencer en su lucha contra la anorexia. Son todas ellas mujeres fuertes que han tenido la valentía de reconocer que necesitaban ayuda para superar su trastorno alimentario.

A través de los diferentes testimonios puede comprobarse como esta enfermedad puede manifestarse a cualquier edad. Tessa la experimentó con solamente 7 años, cuando aún era demasiado niña como para comprender qué le estaba sucediendo en realidad. Afortunadamente, con 11 años la adolescente en la que se estaba convirtiendo casi se encontraba totalmente recuperada. En el otro extremo aparece Marjella que, con 28 años, aún estaba muy lejos de alcanzar su peso ideal.

El documental comienza con unas duras declaraciones de los padres de una joven llamada Anuska, que arrastraba desde hacía años la enfermedad. Las imágenes transmiten sus sentimientos y muestran cómo, en la mayoría de los casos, son los familiares los que más sufren ante esta situación en cualquiera de sus etapas. Anuska llegó hasta un punto en el cual pesaba cada gramo de comida que ingería, tratando de comer lo menos posible, e incluso secaba la grasa de los alimentos con papel de cocina. A sus 16 años pesaba 30 kilos y, tras no conseguir rehabilitarse, falleció, dejando en su familia un profundo dolor.

Algunas de las protagonistas creen oír voces en su cabeza que les insultan y les incitan a dejar de comer para, según ellas, dejar de estar gordas (aunque en realidad no lo estén). A veces ven el suicidio como la única opción para acabar con su sufrimiento, con esa lucha que piensan no poder ganar nunca. Y es que no solo se sienten mal con ellas mismas, sino también con sus padres y amigos. Se ven responsables de tanta tortura y se sienten aún peor cuando reflexionan y llegan a la conclusión de que no pueden hacer nada para terminar con el problema.

Todas y cada una de ellas son capaces de recordar cómo y por qué se encontraron un día con la anorexia. La mayoría de ellas lo hicieron al mismo tiempo que atravesaban un momento duro en sus vidas, como el rechazo social, el divorcio de sus padres o la muerte de algún ser querido. En el caso del divorcio, los padres llegan incluso a pensar que su hija se encuentra en esa situación debido a la separación, por culpa de ellos, y sufren la impotencia de no poder hacer nada para ayudarla.

Y lo cierto es que, como en todos los trastornos psicológicos, nada puede hacerse si el propio enfermo no reacciona. En el documental, las chicas coinciden en que todas reconocen que la solución es internarse en un centro que les controle lo que comen y les abra los ojos antes la realidad. También se habla en el video de otra opción: acudir a una terapia dirigida por un experto. Existen terapias moderadas por terapeutas que sufrieron en el pasado el mismo trastorno alimentario que ellas, lo que hace que haya una mayor confianza y comprensión por parte de todos.

Niñas, adolescentes y veinteañeras relatan sus experiencias y las comparten con los espectadores. Puede apreciarse como sufren altibajos en su recuperación: en ocasiones consiguen ganar peso y acercarse a su objetivo, mientras que en otras desfallecen y, aún sabiendo que puede suponer su muerte, vuelven a caer en su obsesión por adelgazar.

Puedes descargarte el documental en la siguiente dirección: http://www.megaupload.com/?d=9WHVNHZT

Esperamos sinceramente que con documentales como este y anuncios publicitarios como el que incluimos al final podamos conseguir que disminuyan los afectados por cualquier tipo de trastorno alimentario


domingo, 28 de noviembre de 2010

Ana y Mía: dos amigas mortales

No son pocas las adolescentes que buscan refugio y consejo en Ana y Mía. Ana no es otra que la mismísima anorexia, mientras que Mía es su no menos temible enfermedad análoga, la bulimia. Esta amistad platónica que vincula a las pacientes con sus dolencias resulta de lo más destructiva, pues a través de innumerables blogs que deambulan por la red libremente numerosas jóvenes realizan escalofriantes consultas acerca de cómo resistir mejor sus ayunos y adelgazar más rápidamente.

Estas dos misteriosas “amigas” establecen incluso reglas para que sus “princesa
s” pierdan el máximo número de kilos en el menor tiempo posible a través de una especie de decálogo que incluyen dogmas tan descabellados como “cuando te veas en el espejo repítete una y otra vez que estás gorda”, “cuando vayas de compras pruébate ropa dos tallas mas chicas que la tuya, así te sentirás motivada a no comer y entrar en ellas”, o “adelgaza mínimo un kilo para tres días”. Incluso estas normas se extienden a cómo mentir de forma más eficaz a la familia mediante consignas tales como “si no sabes como deshacerte de tus amigas solo diles que ya comiste y que estas llenísima desde el primer momento en que las veas, ahora si tienes que pasar con ellas todo el día como yo en ocasiones, en la mañana diles que te comiste un gran desayuno que ya no te cabe ni un pedacito mas de pan y en el almuerzo diles que mejor almuerzas en tu casa porque si almuerzas en el colegio o en la universidad luego vas a comer otra vez en tu casa y vas salir comiendo doble y que no quieres eso que prefieres esperar”.

El poder de convocato
ria de estos blogs aumenta hasta tal punto que algunos de ellos están a poco de convertirse en auténticas redes sociales donde las chicas intercambian sus logros y sus fracasos del día a día en su guerra contra la comida. Estos foros están repletos de comentarios en los que hacen referencia a sus tácticas de adelgazamiento e incluso se autoflagelan comentando lo mal que se sienten por no haber resistido la tentación de comer.

Para sobrellevar mejor la ausencia de alimento, la ansiedad y los mareos apelan frecuentemente a lo que ellas denomina
n “thinspiration”, basada en esqueléticos ideales de belleza a las que llaman “thinspos”. Cada “thinspo” significa para ellas un halo de esperanza, pues suele tratarse de una fotografía de alguna modelo o, en su defecto, una joven que padece de la misma dolencia. También son muchas las encuestas que estiman datos tan delirantes como el hecho de si qué huesos resulta más atractivo que se marquen. Toman estas imágenes como la meta a la que desean llegar, el reflejo de lo que luchan por ser a costa del precio que sea…a costa, en algunos casos, de la propia muerte.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuando se cierra la boca del estómago








Anorexia y bulimia. Definiciones de la Real Academia Española

• Anorexia (RAE)
Falta anormal de ganas de comer, dentro de un cuadro depresivo, por lo general en mujeres adolescentes, y que puede ser muy grave.


• Bulimia (RAE)
Gana desmesurada de comer, que difícilmente se satisface.


Sin embargo, cabe decir que la anorexia y la bulimia significan mucho más que lo que la RAE indica. Las definiciones anteriores no son más que un esbozo de lo que suponen estos dos trastornos alimenticios que, en demasiados casos, han conducido a sus pacientes a la muerte. Hablar de estas dolencias requiere acotar sus diferentes vertientes:


ANOREXIA
La anorexia es un trastorno alimentario que se caracteriza por la falta anormal de apetito, y que puede deberse a causas fisiológicas que desaparecen cuando cesa su causa; o bien a causas psicológicas, generalmente dentro de un cuadro depresivo –por lo general en mujeres y adolescentes–, y que puede ser muy grave.

Existen varios tipos de anorexia psicológica:

• Anorexia nerviosa primaria: sólo existe el miedo a subir de peso.
• Anorexia de tipo restrictivo: conocida como anorexia nerviosa, que limita severamente la ingestión de alimentos, especialmente de alimentos que contienen carbohidratos y grasa.
• Anorexia nerviosa secundaria: consecuencia de una enfermedad psiquiátrica como la esquizofrenia o la depresión.
• Purgativa y con ingesta compulsiva: también llamada bulimia; el que la sufre come en exceso y luego se induce el vómito y/o toma grandes cantidades de laxantes u otros purgantes.
• Vigorexia: aquella en que el enfermo presenta una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal que le lleva a una adicción a la actividad física (en muchos casos, a la musculación).


BULIMIA
Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control mental. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas. Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

En función del tipo de purga que utilizan para compensar el atracón, existen los siguientes tipos de bulimia:

• Tipo purgativo: cuando se utiliza como conducta compensatoria el vómito, (emesis), los laxantes, los diuréticos, enemas, jarabe de ipecacuana, o incluso la teniasis (infestación por Tænia solium), para eliminar lo más pronto posible el alimento del organismo.

• Tipo no purgativo: Entre el 6% y el 8% de los casos de bulimia se llevan a cabo otras conductas compensatorias, como el ejercicio físico intenso, o no se hace nada o se hace mucho ayuno; es un método menos efectivo para contrarrestar y deshacerse de las calorías. El tipo no purgativo se da sólo en aproximadamente el 6-8% de los casos de bulimia, ya que es un método menos efectivo de eliminar del organismo un número tan elevado de calorías. Este tipo de bulimia suele manifestarse también en quienes presentan el tipo purgativo, pero es una forma secundaria de control del peso.

CAUSAS
La causa exacta de estas dos enfermedades no es conocida pero las investigaciones sugieren que una combinación de ciertos rasgos de la personalidad, patrones emocionales y de pensamientos, así como factores biológicos y ambientales.
Las personas que las sufren, con frecuencia, usan la comida como una manera de ganar un sentido de control cuando otras áreas de sus vidas están bajo mucho estrés o cuando se sienten abrumados. Los sentimientos de incompetencia, baja auto estima, ansiedad, rabia o soledad también podrían contribuir al desarrollo de este desorden.

Adicionalmente, las personas con desórdenes alimenticios podrían tener relaciones problemáticas o tener una historia de haber sufrido burlas respecto a su tamaño o peso. La presión de los amigos y una sociedad que identifica la esbeltez y la apariencia física con la belleza también puede tener un impacto en el desarrollo de estas dolencias.

Los desórdenes alimentarios también podrían tener causas físicas. Los cambios en las hormonas que controlan la manera como el cuerpo y la mente mantienen el humor, el apetito, los pensamientos y la memoria, también podrían fomentarlos. En el caso de la anorexia nerviosa, que tiende a correr en las familias, también sugiere que la susceptibilidad a este desorden podría ser heredada.