Nuestro blog

Con este blog queremos dar a conocer a los lectores las grandes alteraciones que sufre la sociedad actual por obra y gracia del progreso. Son enfermedades que están potencialmente en quienes las sufren y se manifiestan, generalmente, por primera vez cuando el afectado recibe un shock, sea del tamaño que sea.

Tratamos de crear un punto de encuentro e información para esas personas que padecen algún tipo de trastorno psicológico, pero también para sus familiares. Ante estas enfermedades no estás solo, todo está In Mente.

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martes, 25 de enero de 2011

"No puede quedarse solo en casa por si se olvida de dónde está"


Con tan solo 23 años, Carlos Loureiro ya sabe lo que es enfrentarse al Alzheimer. Hace ya tres años desde que se lo diagnosticaron a su abuelo, por lo que para él el olvido es una experiencia sobradamente conocida.

¿Cómo ha sido la evolución que habéis notado en la familia de la enfermedad de Alzheimer de tu abuelo?
Hay una línea ascendente desde hace tres años hasta aquí. Mi abuelo siempre padeció de nervios, y en ocasiones se olvidaba de algunas cosas, pero lo veíamos normal y no le dábamos mayor importancia, asociando esos episodios muy esporádicos a sus problemas nerviosos o simplemente para llamar la atención. Pero esos “despistes” fueron aumentando, y hace tres años le fue diagnosticada la enfermedad como tal. Desde entonces está a tratamiento, y cada día aumentan sus olvidos, así como algunos episodios propios de la enfermedad.

¿Episodios? Centrémonos un poco en esta parte…
Sí. La enfermedad de Alzheimer va asociada en ocasiones a situaciones de violencia sin que la persona sea en ese momento consciente, pues es fruto de los olvidos del momento. En nuestro caso ocurre sobre todo cuando lo sacan a pasear, que en muchas ocasiones no quiere volver a casa porque no la reconoce como tal. Revive su casa de la infancia, la describe y quiere ir allí. Al intentar hacerlo entrar en razón de que ya no está en su casa materna no lo asume e intenta irse él solo, empujando a los familiares que lo acompañan o golpeando mobiliario público.

Dices que “revive su casa de la infancia”. ¿Cómo se sienten las personas que conviven con él cuando ven que recuerda su niñez pero no a su familia actual?
Se le intenta seguir la corriente. Él no comprende que eso ya no es así, por lo que en ocasiones hacemos como si fuese un juego y le vamos dando la razón, hasta que él se orienta de nuevo y comprende la realidad presente. A veces no llega a saber el nombre de la persona que está frente a él, pero sabe que la conoce y da características que dentro de lo malo nos suelen sacar una carcajada, como saber que una es “la que limpia la casa”, otra “la que cose y hace la comida”, otra “la gruñona que riñe conmigo a todas horas”…

¿Es él mismo consciente de su enfermedad?
Sí. En los momentos en que está “cuerdo” comenta que tiene la cabeza mal, que se olvida de todo, y compara cosas que hacía antes por sí solo con las que le tienen que hacer ahora.

Es decir, que la autonomía es casi nula, ¿no?
Podríamos decir que sí. Necesita una persona las 24 horas pendiente de él. Mi abuela y mi tía son las que más están con él. Lo levantan, asean, visten, salen a pasear con él…; mi abuela se levanta todas las noches unas 4 veces para que orine.
Puede estar él solo con la televisión puesta, o dando un pequeño paseo por el pasillo, pero no puede quedarse solo en casa, por si se olvida de donde está o quiere irse.

Ayudarlo a levantar, asear,… es quizá mayor para la familia la dependencia física que la psíquica…
Es la que más merma a los más cercanos. Mi abuelo está bastante obeso, por lo que el esfuerzo que deben realizar con él es muy sacrificado. Matan su propio cuerpo a cambio de hacer vivir bien a una persona que al rato no recuerda lo que están haciendo por ella.

Anteriormente dijiste que a veces daba características de familiares que os hacía reír. ¿Pequeños episodios para sonreír dentro de todo lo malo que os den ánimos a la hora de seguir trabajando día a día con él?
Por supuesto. Con el tiempo te acostumbras a las pérdidas de memoria. Y dentro de la tristeza que supone eso, unas te acaban por hacer gracia, como cuando se empeñó un día en que le hiciesen la maleta y se le llevasen para el camarote, que el barco iba a zarpar (él fue marinero). Frecuentemente también se olvida de que comió el postre y lo pide cada 5 minutos, ofendiéndose cuando le dicen que ya lo tomó.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Ana y Mía: dos amigas mortales

No son pocas las adolescentes que buscan refugio y consejo en Ana y Mía. Ana no es otra que la mismísima anorexia, mientras que Mía es su no menos temible enfermedad análoga, la bulimia. Esta amistad platónica que vincula a las pacientes con sus dolencias resulta de lo más destructiva, pues a través de innumerables blogs que deambulan por la red libremente numerosas jóvenes realizan escalofriantes consultas acerca de cómo resistir mejor sus ayunos y adelgazar más rápidamente.

Estas dos misteriosas “amigas” establecen incluso reglas para que sus “princesa
s” pierdan el máximo número de kilos en el menor tiempo posible a través de una especie de decálogo que incluyen dogmas tan descabellados como “cuando te veas en el espejo repítete una y otra vez que estás gorda”, “cuando vayas de compras pruébate ropa dos tallas mas chicas que la tuya, así te sentirás motivada a no comer y entrar en ellas”, o “adelgaza mínimo un kilo para tres días”. Incluso estas normas se extienden a cómo mentir de forma más eficaz a la familia mediante consignas tales como “si no sabes como deshacerte de tus amigas solo diles que ya comiste y que estas llenísima desde el primer momento en que las veas, ahora si tienes que pasar con ellas todo el día como yo en ocasiones, en la mañana diles que te comiste un gran desayuno que ya no te cabe ni un pedacito mas de pan y en el almuerzo diles que mejor almuerzas en tu casa porque si almuerzas en el colegio o en la universidad luego vas a comer otra vez en tu casa y vas salir comiendo doble y que no quieres eso que prefieres esperar”.

El poder de convocato
ria de estos blogs aumenta hasta tal punto que algunos de ellos están a poco de convertirse en auténticas redes sociales donde las chicas intercambian sus logros y sus fracasos del día a día en su guerra contra la comida. Estos foros están repletos de comentarios en los que hacen referencia a sus tácticas de adelgazamiento e incluso se autoflagelan comentando lo mal que se sienten por no haber resistido la tentación de comer.

Para sobrellevar mejor la ausencia de alimento, la ansiedad y los mareos apelan frecuentemente a lo que ellas denomina
n “thinspiration”, basada en esqueléticos ideales de belleza a las que llaman “thinspos”. Cada “thinspo” significa para ellas un halo de esperanza, pues suele tratarse de una fotografía de alguna modelo o, en su defecto, una joven que padece de la misma dolencia. También son muchas las encuestas que estiman datos tan delirantes como el hecho de si qué huesos resulta más atractivo que se marquen. Toman estas imágenes como la meta a la que desean llegar, el reflejo de lo que luchan por ser a costa del precio que sea…a costa, en algunos casos, de la propia muerte.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Alzheimer: el fin anunciado


Cada día son más las personas que se ven afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa, y ahora ya no sólo aparece en la vejez, como la asociaban los griegos, sino que se dan casos en gente cada vez más joven. Los síntomas son calros, pérdida de memoria y de otras capacidades mentales. Es una enfermedad terminal y suele aparecer a los 65 años, aunque cada vez lo hace en gente más joven.

Las causas por las que aparece esta enfermedad mental son aún desconocidas. Hay quien las asocia a otro tipo de síntomas previos, como pueden ser la diabetes, enfermedades cardivasculares o incluso el tabaquismo influyen para que esta enfermedad se desarrolle con mayor facilidad. La genética también es otro factor que produce que se padezca con más facilidad, la mayor parte de los pacientes con Alzheimer han tenido familiares con el mismo problema.
En cuanto a la prevención de esta enfermedad, no existen estudios veraces que certifiquen que comportamientos se deben cambiar para conseguirlo, los estudios preliminares realizos hablan de realizar una dieta mediterránea, y mantener la mente activa y ocupada ayudan a que su desarrollo sea más limitado.
El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante el estudio de los pacientes, se les somete a controles de memoria, análisis de sangre y escaner. No existe una prueba pre mortem que determine con una fiabilidad de más del 85% que se padece dicha enfermedad. Generalmente se emplean pruebas que lo certifican a través del tejido cerebral que se obtienen en la autopsia. El promedio de vida de un paciente con Alzheimer es de 7 a 10 años.

En cuanto al tratamiento, existen cuatro medicamentos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration) para el tratamiento del Alzheimer.
El donepezilo (Aricept®), la rivastigmina (Exelon®) y la galantamina (Razadyne®) se usan para tratar el Alzheimer de grado leve a moderado (el donepezilo también puede ser usado para le enfermedad de Alzheimer de grado severo).
La memantina (Namenda®) s
e usa para tartar el Alzheimer de grado moderado a severo. Estas drogas funcionan regulando a los neurotransmisores (los agentes químicos que transmiten mensajes entre las neuronas). Dichas drogas pueden ayudar a mantener las habilidades relacionadas al pensamiento, a la memoria y al habla, y ayudar con ciertos problemas del comportamiento. Sin embargo, estas drogas no cambian el proceso subyacente de la enfermedad y es posible que solamente ayuden desde unos pocos meses a unos pocos años.

A pesar de estos médicamentos, la mejor ayuda es la que se encuentra en la familia, aunque esto es un círculo vicioso, ya que la familia proporciona ayuda al enfermo y esta es la que luego necesita ayuda. El cuidado de pacientes con esta enfermedad lleva una carga emocional, física y económica muy grande. Por eso en la mayor parte de las ocasiones se opta por internarlos en centros especializados donde les den la ayuda que necesitan.

No obstante, aún con todos estos impedimentos, se puede vivir con esta enfermedad, lo más importante es no perder la esperanza aunque esto sea lo más difícil. Con los avances que van apareciendo, como la medicina regenerativa (se trata de inyectar en el cerebro del paciente células madre embrionarias o adultas para intentar detener el deterioro cognitivo) con la que ya se están consiguiendo grandes avances.
Por tanto sólo queda esperar a que surjan nuevas investigaciones, y mientras tanto tener paciencia y seguir adelante.




Para más ayuda:

  • http://www.afal.es